¡Buenos días! Espero que a estas alturas ya conozcáis el monte
Citlaltépetl y la leyenda de los otros dos volcanes, la del guerrero
Popocatépetl y la bella
Iztaccíhuatl.
Incluso puede que, a estas alturas, ya conozcáis algunas palabras que el español adquirió del Náhualt, una de las lenguas indígenas mexicas (como
aguacate, cacahuete, chocolate, tomate, coyote... ¡incluso
chicle!)
Hoy vamos a conocer, grosso modo, la historia de México:
Para empezar, podemos hacer una primera aproximación con
este y
este vídeos. Tras su visualización, podremos resolver algunas de estas cuestiones:
- ¿Qué pueblos vivieron en la Centroamérica precolombina?
- ¿Cuáles fueron los más grandes?
- ¿Dónde se asentaron los aztecas?
- ¿Cómo cultivaban las frutas, verduras, hortalizas, etc?
- ¿Cómo se organizaba la sociedad?
Por otro lado, hay veces que, erróneamente, confundimos la civilización Maya con el Imperio Azteca así que, en este otro
video podremos aprender a reconocer las diferencias más notables entre ambas culturas.
La historia de los aztecas y su repercusión en el actual México no se comprende sin su religión. Una de esas deidades es Quetzalcoalt, la "serpiente emplumada".
Aquí os dejo una leyenda para que comprendáis hasta qué punto era bondadoso con los humanos.
Quetzalcoatl prohibió los sacrificios humanos, lo que no gustó a los otros dioses y en especial a Tezcatlipoca, su hermano. Con el tiempo, la envidia del dios negro se libera y planea su venganza: Tezcatlipoca se transforma en un anciano que porta una bebida "medicinal". Mediante tretas engaña a Quetzalcoatl para beberla, que pierde la razón, realizando actos contra su voluntad así como quebrantando muchas de las leyes que él mismo había promulgado. A la mañana siguiente al despertar recuerda todas sus fechorías y, avergonzado, le dice a sus súbditos que ya no es digno de ser el gran dios y que marchará en un barco dorado, pero que regresará cuando cumpla su penitencia.
Siglos después, Moctezuma II (el emperador azteca) se encontró con Hernán Cortés, que por la blancura de su piel parecía el propio Quetzalcoatl reencarnado.
Aquí podéis consultar la leyenda. Moctezuma, pensando que era el mismísimo dios, le entregó su
penacho de emperador elaborado con plumas de quétzal.
Os dejo varios
dioses aztecas para colorear.
¿Qué vais a comer hoy en México? Nosotros... ¡tacos!